
La amistad parece ser ese tipo de amor que realmente debería durar para siempre y que como ninguno, nos duele demasiado cuando se va.
La frase "Un amigo esta contigo en las buenas y en las malas, sino no es un verdadero amigo" a veces nos llega tan de golpe que al darnos cuenta de que estamos enfocando nuestra atención en alguien que realmente no se lo merece, nos duele incluso más que si perdiéramos un novio o novia.
No me agrada reconocer que he desperdiciado (sí, fue un desperdicio) gran cantidad de años, esfuerzo y dinero en alguien que realmente nunca fue un verdadero amigo. Lo admito y duele, pues en retrospectiva te terminas preguntando ¿Por qué nunca me considero?
Si estaba cuando lo necesitaba, le ayude a conseguir un buen empleo, le aconseje, le regañe cuando debía, me reí y lloré a su lado cuando era el momento, era incluso parte de mi familia y yo de la suya, cenas en compañía, salidas y bailes, dolores de cabeza y discusiones...
Pero cuando te das cuenta de que sin tu esfuerzo para que todo eso resulte, nunca hay una llamada por su parte, nunca hay una invitación, nunca hay una visita, no existen las amistades en común, su familia nunca fue la tuya y cuando hay amistades en común por las que ni si quiera pregunta por ti... Y pasan los días, los meses... y ya medio año y no hay señal de vida por parte suya, y todo porque fuiste tú quien dijo: En esta oportunidad que sea él/ella quien hable, quien pregunta quien diga...
Y solo te encuentras silencio.
Deja que pensar, ¿No?

Pero cuando estas comprometido realmente, cuando recibes por parte del otro las mismas atenciones, cuando lo llamas va a verte, cuando el te habla tu respondes, cuando hay risas, bromas, preocupaciones y discusiones, planes a futuro, más risas, apoyo y si te quedas en silencio te pregunta si pasa algo, si estas bien o a veces solo lanza un chiste para que te rías.
Y cuando hay momentos de separación, al volver a vernos, nos contamos todo, nos reímos y lloramos por todo. Llega a golpear la puerta de su casa cuando huye con las manos rotas y ensangrentadas por haberse hecho daño, lo cobijas en tus brazos y lloras con él.
Viajan juntos apenas habiendose conocido 5 meses antes, y hacer esa promesa 2 meses antes... Cuida de ti al estar en un barrio oscuro, peligroso y que nadie conoce. Te va a comprar patatas fritas en medio de la noche como si se trataran de antojos de una embarazada y estando juntos no parece importar el resto.
Te desea buena suerte cuando vas a reunirte con un amor fugaz e incluso te acompaña porque tienes miedo que te dejen plantado(a) en la cita de tu vida.
¿Ese es un amigo? ¿Un verdadero amigo? ¿Y lo que sientes por él/ella es amor fraternal del verdadero?
Si no va a casa tu madre pregunta porque no ha ido a verte y por su parte, su madre algo pasada de copas en año nuevo te pide que le cuides, pero cuando esta sobria te odia (XD)
Yo creo que sí, creo que puedo confiar en que ese camino es realmente el que te lleva a una verdadera amistad.

No es fácil, pues seguramente habrán peleas, puntos de vista diferente y otros problemas que les distanciaran, pero jamás te negara un abrazo si lo necesitas, jamás dejara de estar ahí en silencio a tu lado, tomando tu mano, llorando a tu lado, aguardando para que nada te pase... Cuando nadie más estaba ahí.

Realmente estaría dispuesta a sangrar por una amistad así y a llorar por un amigo así, tomar su mano y ayudarle a levantarse, después de que se cayera al tratar de levantarme.
Y no importa tampoco la distancia, no importa tampoco el silencio, porque cuando realmente existe ese lazo, ese compromiso, esa promesa... Solo falta que uno hable, uno de nosotros mire al otro, uno de los dos sienta al otro, para saber que nunca dejara de estar ahí.
Esa es para mi, una verdadera amistad.
Gracias Daniel, por ser quien me lo enseñara.
Mi único juramento, es que no dejare de creer en esto tan lindo que me ha llevado a tener a mi lado a un demoniaco ángel como tu a mi lado.
Te amo amigo.
Photos by Deviantart: Promis, Edosondiego, drifterManifesto, Sweety-Mausiii

