
Siempre he creído que cada vez que no me resulta algo es porque simplemente no debe hacerse... o porque no era el momento.
Y vaya que la vida me ha enseñado a esperar por mi tiempo... Aunque no me guste admitirlo a veces.
Soy impulsiva, lo sé, pero he descubierto que debo ser así. Es el delgado equilibrio entre lo que debe ser o no. Sintiendo en ocasiones que si no lo hago en esos momentos, jamás sucederá nada... así como si espero, tal vez ya fue muy tarde.
Muchos ejemplos tengo para ello, pero creo que el más extremo, fue mi viaje a Santiago el año pasado.
Lo había deseado hacer por tanto tiempo... y aun así, cada vez que lo planeaba, siempre pasaba algo que lo arruinaba, hasta que un día me puse un plazo, un día, como una meta... Y solo así pudo funcionar. Casi sin dinero, llegando a un sitio que no conocía... y la suerte estando de mi lado...
Todo el mundo hablaba de lo malo que es Santiago y aun así, cuando fui, todo me fue de maravilla. Una experiencia maravillosa y que la recordare por siempre. Como cada uno de mis viajes.
Ahora... Debo fijar un plazo, pero no pensarlo demasiado, no anunciarlo con bombos y platillos. Solo sucederá...
Dos intentos y espero que a la tercera me resulte, ya tengo el día y la hora. Solo falta que llegué el día...Y a eso le tengo miedo y a la vez... ansío que pase.
Sea lo que sea, sea como sea. Lograre mis objetivos, a mi tiempo, mi ritmo y sin que nadie me imponga o reprima nada.
Song: Tokio Hotel - Scream
Photo: Muchlikefalling

